¿Qué hemos aprendido esta semana?


abxHace unos cuantos años, eran muy pocos o casi ninguno los clubs que teniendo más de un equipo en etapa formativa, tenían una organización interna que se responsabilizara de la coordinación de los equipos y sus integrantes.
Como en todos los inicios, aquel que puso la primera piedra acabó siendo considerado hasta la posteridad como un visionario, aunque realmente tan sólo se tratara de poner un poquito de orden y criterio.

Finalmente el sentido común y la lógica predominaron, y hoy en día la mayoría de clubs de fútbol sala disponen de un coordinador deportivo para todos esos menesteres.
Y aunque es cierto que la dimensión o la profesionalización de ciertos clubs obligan a ir algunos pasos más allá en cuanto a organización y estructuras, no es la situación más habitual.
Y aunque la figura ejerza o se  llame de una u otra manera, ¿qué tareas realiza realmente un coordinador deportivo?

Es muy probable que cada club haya optado por una adaptación particular, propia y necesaria de esta u otra figura y de sus tareas, aunque conozco muchos clubs donde la coordinación es simplemente una acción administrativa para que delegados, entrenadores, padres, madres y jugadores estén coordinados y aleccionados para la próxima jornada de liga.
Sin entrar en detalle, ya que existen multitud de matices y variantes, conocemos que a grandes rasgos, la figura del coordinador atiende las responsabilidades sobre la organización deportiva y competitiva de los equipos base, incluyendo la difícil tarea de captar jugadores para abastecer todos los equipos, y complementándola con la responsabilidad jerárquica sobre los entrenadores, delegados y resto de colaboradores en general.

Y me gustaría aportar mi modesta reflexión sobre una expresión que escucho con demasiada frecuencia los fines de semana en boca de los entrenadores y colaboradores de los equipos en etapa formativa: …¿Cómo habéis quedado?
Sí, claro, ya sé que todos buscamos la victoria, y que posiblemente los chavales son los más competitivos de todos…Pero no pensáis que tal vez en esas etapas formativas la expresión más frecuente debería parecerse más a:… ¿Qué habéis aprendido esta semana?
No creo que sea del todo correcto que en estas categorías estemos tan “centrados” en objetivos de resultado, y poco en objetivos formativos, porque actuar así supondrá un perjuicio para el jugador, que llegará a categorías competitivas sin la debida formación en sus capacidades técnicas o en sus conceptos tácticos.
No olvidemos que en el desarrollo formativo intelectual de un joven, cada etapa, cada trimestre, cada curso, tiene establecidas las materias que debe aprender, que serán comprobadas a través de un examen de evaluación, pero que deberá conocer y dominar para poder pasar al nivel formativo superior.

En más de una ocasión he oído a entrenadores-monitores comentarios como: “mis jugadores no saben hacer esto…o esto otro…pero tengo que enseñarles algo esta semana porque el sábado me viene el líder y quiero ganarles”, o “tengo que llevarme sin falta a este jugador porque esta semana tengo un partido decisivo para seguir entre los 3 primeros”
Pregunto…casi desde el desconocimiento: en el proceso total de formación de un jugador y con su paso por cada una de las categorías, ¿estamos seguros que les enseñamos todos los principios, procedimientos, sistemas, técnicas individuales, conceptos de juego…etc…etc?
¿Estamos plenamente convencidos que nosotros como entrenadores de base o como coordinadores, estamos enseñando a nuestros jugadores de la A a la Z del fútbol sala?

Quizás sea el momento de poner un ladrillo nuevo, y ahora que todos los equipos disponen de la figura de un coordinador, implementar una nueva responsabilidad, bien en esa misma figura o en una nueva, pero que sea el encargado de:

• Establecer una filosofía deportiva y de juego característica y propia de ese club.
• Establecer una minuciosa planificación metodológica de objetivos formativos y contenidos de trabajo, estructurados por conceptos, etapas y edades, de forma que los chicos progresen, aprendan y mejoren gracias a ello.
• Establecer unos criterios de evaluación y seguimiento para los entrenadores, de forma que se cumplan las planificaciones establecidas.
Colaboración plena y constante con los entrenadores-monitores para asegurar la aplicación adecuada de los elementos técnico-tácticos y físicos de cada etapa evolutiva.
Estructurar y realizar unas acciones formativas continuadas con los entrenadores del club, de forma que aprendan y mejoren igual que cualquier profesional del mundo laboral actualiza y recicla sus conocimientos.

Como decía anteriormente, no sé si se tratará de redimensionar las responsabilidades del coordinador deportivo, o tal vez sea el momento de crear si no existiera o potenciar cuando lo hubiera, la figura del director técnico, que de forma mucho más global y mirando menos el marcador, imite lo que un director de instituto o un jefe de estudios lleva a cabo en un entorno académico.

Los sistemas de juego rotacionales


Partido-3Uno de los elementos que más caracteriza al fútbol sala moderno, y que seguramente más ha evolucionado con respecto al juego que se desarrollaba en los años 80, es la movilidad de los jugadores en ataque.
En los inicios del futsal, las situaciones ofensivas estaban caracterizadas por unos roles muy definidos, y un conjunto de acciones donde predominaba la especialización y el juego en el puesto, por lo que el recorrido y la movilidad no era una de las grandes virtudes.

Progresivamente y con el desarrollo de la condición física del jugador como deportista y el aumento del trabajo y la intensidad defensiva, los recursos ofensivos debieron crecer en línea progresiva.
Con ello, se desarrollaron sistemas de juego y esquemas posicionales que hoy todavía mantenemos, pero sobre todo se potenció la movilidad de los jugadores, basada sobre todo en movimientos rotacionales.
Los movimientos rotacionales, son el conjunto de movimientos coordinados y organizados de forma sistemática entre todos los jugadores, que siguiendo un patrón o conjunto de patrones, intentan conseguir una ventaja posicional o numérica a través de los movimientos y cambios de posiciones, y del desajuste de las acciones defensivas del rival.
Para cada uno de los esquemas posicionales más estandarizados, existen un gran número de movimientos rotacionales , pero es conveniente trabajar con el equipo tanto los esquemas posicionales que mejor se adapten al tipo de jugador que tenemos, como un conjunto de movimientos no demasiado extensos para cada uno, de forma que evitemos la sobre información y probablemente la confusión y falta de eficacia.

Porque aunque existen infinidad de movimientos rotacionales, podemos establecer el trabajo de tan sólo unos cuantos, bien definidos pero no excesivos para no crear confusión.
Además, aunque como conjunto de movimientos, busca obtener ventaja a través del desplazamiento, el desmarque, la utilización del espacio y el engaño, también debe mantener un equilibrio suficiente como para que esos mismos movimientos no provoquen una ventaja al rival en caso de pérdida o robo del balón. Es por lo tanto importantísimo que mantengan un gran nivel de coordinación y equilibrio, tanto ofensivo como defensivo.
A partir de estas premisas, y sobre un dibujo o esquema de posicionamiento en pista, podemos desarrollar cualquier conjunto de movimientos que consideremos apropiado.
Es cierto que recurrimos a las acciones rotacionales basadas en esquemas posicionales de 4 en línea, 3-1 (tres y pívot), o 2-2, como las más utilizadas, y también por ser las más comunes, pero por ejemplo podríamos establecer un conjunto de movimientos rotacionales basados en un esquema posicional 1-2-1, en el que la amplitud sea mayor que la profundidad, e intentar obtener esas ventajas posicionales y/o numéricas en base a explotar justamente la amplitud y los espacios creados por detrás de la defensa rival.

No obstante, repasando los movimientos rotacionales de 4 en línea, vemos que debe existir una utilización intensa de medios tácticos que permitan equilibrio y coordinación en esa disposición sobre la pista, como por ejemplo
pueden ser la paralela, la diagonal, el bloqueo, la sobreposición, la cortina…etc….
Del mismo modo, si utilizamos el esquema 3-1, y teniendo claro que podríamos desarrollar movimientos rotacionales con o sin participación del jugador más adelantado o pívot, podríamos definir que, si el pívot se mantiene en altura, y además en un lado del ataque, los jugadores de base podrán realizar movimientos consecuentes con el espacio que utiliza su compañero, esto es, si por ejemplo el pívot se encuentra el en lado derecho del ataque, sobre ese lado no podremos hacer un movimiento rotacional de paralela, ni diagonal ya que ocuparía un espacio ya ocupado por otro jugador.
En cambio si los movimientos van a realizarse hacia el lado donde no se encuentra el pívot, podrían encajar, además de los ya comentados, otros movimientos como un bloqueo, una cortina, una sobreposición.
En cambio, si utilizamos el pívot móvil, todo pasa porque el movimiento del jugador que da el balón siempre sea a posiciones de pívot (desmarque), para que el pívot baje a la línea de 3 (elaboración), produciéndose constantemente movimiento de los 4 jugadores. No es necesario que es pívot siempre esté en el centro, ya que puede bajar por una u otra ala. No obstante, los movimientos también están condicionados por la posición que ocupe el pívot ya que según donde esté, encajarán unos u otros movimientos. Recordando de nuevo que será fundamental tener en cuenta los conceptos fundamentales para el trabajo rotacional, como son la coordinación, el equilibrio ofensivo-defensivo, y la continuidad.

Sistemas de Juego


WebCuando hablamos de un conjunto de acciones defensivas u ofensivas, utilizamos términos como sistemas de juego, modelo de juego, esquema de juego, principios de juego, formas de juego…etc.
Y la utilización de una terminología apropiada es importante, no tan sólo porque ayuda a entendernos en el diálogo técnico, sino porque con un glosario de términos apropiado y unificado le damos valor añadido a nuestro deporte. Pero quiero matizar la diferencia que existe para mí entre sistema de juego y dibujo o esquema posicional.

Con normalidad utilizamos la expresión: “sistema de juego 4-0” o “sistema 3-1”, por ejemplo, pero, aunque no es del todo incorrecto, hay importantes diferencias bajo mi punto de vista.
Ya que al conjunto de acciones, medios y procedimientos tácticos que son propuestos y estructurados por el entrenador para que los jugadores lo ejecuten de forma coordinada y organizada para alcanzar los objetivos establecidos, se le define como sistema de juego.
Pero por otro lado, como entrenadores, y en función de patrones más o menos establecidos, indicamos a nuestros jugadores cual es el dibujo o esquema posicional que deseamos que adopten de forma regular en la pista.
Si lo analizamos desde el aspecto defensivo, nos daremos cuenta de que es el entrenador el que decide aplicar un sistema de juego defensivo concreto, dotándole de unos movimientos, de una intensidad, de unas premisas… en definitiva, de unas características o elementos tácticos concretos, pero por otro lado es el equipo atacante y su manejo del balón el que obliga al equipo defensor a adoptar un dibujo o posicionamiento determinado.
Por tanto el posicionamiento o dibujo del equipo defensor está condicionado, primero por el balón y segundo por el posicionamiento inicial y variable que el rival adopte, y eso nos permite apreciar la diferencia entre sistema de juego y dibujo.

En el aspecto ofensivo también es muy apreciable esa diferencia, porque en su expresión más exacta, y en función de las grandes diferencias existentes entre ambos, deberíamos contemplar tan sólo dos sistemas de juego: “el ataque posicional” y “las transiciones ofensivas”.
El ataque posicional utiliza una serie de acciones y medios tácticos similares, con unos movimientos rotacionales definidos y estructurados, con cambios de posiciones constantes y frecuentes, y que tan solo se diferencia a grandes rasgos por la distribución posicional de los jugadores sobre la pista.
De esta forma, entendemos que a un sistema de juego denominado “ataque posicional” le complementa una distribución o esquema posicional que pueden ser los conocidos 4-0, 3-1 2-2, etc…

Por lo tanto, y aunque podamos considerarlo como tal, un sistema de juego no se caracteriza por la disposición inicial que diseña el entrenador y adoptan los jugadores en la pista, sino por la aplicación de los distintos elementos que lo constituyen.
Los sistemas de juego son o pueden ser patrones estables de juego durante todo un partido o una temporada, pero también pueden ser que el entrenador decida aplicar un sistema no establecido de antemano, en función de distintas circunstancias del partido y/o de la temporada.
Lo importante es que el entrenador conozca las posibilidades de los distintos sistemas de juego, sepa valorar sus ventajas e inconvenientes, y escoger la mejor opción para cada circunstancia y/o rival.
Finalmente denominaremos estilo o modelo de juego, al conjunto de características particulares que el entrenador definirá desde el punto de vista táctico, para el desarrollo del juego

Diseño de una sesión basada en el trabajo de procedimientos tácticos


RainlendarEn las últimas entradas he hecho referencia a la importancia que tiene la planificación y la organización de los aspectos tácticos a trabajar por el equipo, y a la particular concepción que tengo sobre el trabajo del entrenamiento basado en tareas y ejercicios en los que el objetivo específico es la mejora de un procedimiento táctico concreto.

Creo que la mejor forma de entender esta concepción de trabajo es a través de una explicación de las herramientas que utilizo y como me permiten estructurar y crear las sesiones de entrenamiento.

Esta forma de trabajar es aplicable a todas las sesiones durante la temporada. Pues aunque si es cierto que durante la pretemporada hay una mayor cantidad de trabajo táctico de formación o específico, es necesario que los elementos tácticos que forman nuestra táctica de equipo se trabajen durante todo el año.

En primer lugar estructuro y defino el “MAPA CONCEPTUAL TÁCTICO” (Ver artículo “Conceptos tácticos para la pretemporada”)

http://pacocm.wordpress.com/2013/08/12/conceptos-tacticos-para-la-pretemporada/

Posteriormente planifico los contenidos tácticos y físicos en la “PLANIFICACIÓN DE CONTENIDOS PARA LA TEMPORADA”

Esa planificación la traslado a una hoja de “PROGRAMACIÓN DE CONTENIDOS” donde de forma más concreta establezco las actividades y tareas a realizar por microciclo y sesión.

Como ejemplo, digo que en el “Mapa Conceptual Táctico” he definido que en la Táctica de Equipo voy a incluir el sistema de juego de la defensa posicional y concretamente en el estilo de juego defino que trabajaremos una serie de procedimientos tácticos, como por ejemplo “la presión al balón” y el “cambio de mentalidad ataque-defensa”

Finalmente planifico que estos procedimientos tácticos van a ser trabajados durante la primera quincena del mes de agosto, y concretamente programo que se realizarán durante la sesión número 4, que está incluida en el primer microciclo de la programación de contenidos.

Todo ello es lo que me permite confeccionar la sesión de entrenamiento incluyendo los ejercicios con los que trabajar los procedimientos tácticos establecidos.

En este caso y de una forma muy esquemática tendríamos la sesión de entrenamiento con los siguientes bloques:

  • ·     Ejercicio 1, calentamiento general para aumento de temperatura corporal y movilidad articular.
  • ·     Ejercicio 2, en el que con una intensidad media-baja, iniciar el trabajo de la presión a balón.
  • ·     Ejercicio 3, basado en el cambio de mentalidad ataque-defensa, con una intensidad mayor, pero con un grado de dificultad media-baja.
  • ·  Ejercicio 4, con un grado de dificultad mayor y con una progresión sobre el ejercicio 2, planteamos una tarea basada de nuevo en el procedimiento táctico de la presión al balón.
  • ·     Ejercicio 5, que debe aumentar la dificultad y la progresión con respecto al ejercicio 3, también basado en el cambio de mentalidad ataque-defensa.
  • ·    Finalmente vamos a concluir la parte intensa de la sesión, con unos minutos de juego real, en los que seguiremos trabajando y reforzando de forma específica los procedimientos tácticos trabajados en la sesión.
  • ·     Acabaremos el trabajo del día con una vuelta a la calma y unos minutos de estiramientos.

Como explicaba en la entrada anterior, es muy importante informar a los jugadores en el inicio de la sesión sobre el trabajo que vamos a realizar. Pero es más importante todavía que antes de la realización de cada uno de los ejercicios, expliquemos con detalle cual es el procedimiento táctico que estamos trabajando, qué características tiene, que deseamos obtener, como han de realizarlo tácticamente…etc.

Esta es una entrada resumida para el formato de este blog.

He creado un artículo mucho más completo, incluyendo imágenes, detalles y la sesión completa con ejercicios que lo podéis descargar de la web de Anefs  www.anefs.es

Entrenando a través de procedimientos tácticos


Run-iconAvanzando un poco más sobre el entrenamiento basado en procedimientos tácticos e intentaré poner un ejemplo bastante común.
En la mayoría de los casos, cuando diseñamos un ejercicio, pensamos en los componentes que pueden darse a la hora de llevarlo a la práctica, aunque fundamentalmente buscamos que cumpla con el sistema de juego que tenemos previsto trabajar, ya sea en ataque o en defensa, y en aquellos otros elementos como el rendimiento físico y el aspecto lúdico del propio ejercicio.

De hecho, cuando lo analizamos, pensamos tan sólo en un ejercicio que nos sirva para trabajar por ejemplo las transiciones ofensivas o la defensa posicional. Y si repasáis vuestra propia documentación, la de muchos de los ejercicios que encontraréis por internet, o la de algunos buenos libros sobre tareas para el entrenamiento, veréis que los ejercicios están clasificados generalmente por el sistema de juego que pretendemos trabajar. Pero…¿eso es suficiente?
Bajo mi punto de vista, creo que podemos y debemos ser algo más precisos a través de otro enfoque.
Realizar unas tareas…unos ejercicios sobre un sistema de juego nos aporta un buen rendimiento general, pero en un sistema de juego hay tal cantidad de elementos tácticos, que es necesario trabajar con mucho más detalle sobre cada uno de ellos, y lo que es más importante…cómo queremos que se realicen cada uno de esos procedimientos tácticos.

Paso al ejemplo concreto:Ejercicio A
Planteo la realización del siguiente ejercicio, en el que si nos quedásemos en ese formato genérico del sistema de juego, seguramente lo habríamos clasificado como un ejercicio para trabajar la defensa posicional en pista contraria (sistema de juego).
Comienza el entrenamiento, y le explicamos a nuestros jugadores que ahora vamos a realizar un ejercicio para el trabajo de la defensa posicional en pista contraria. Damos las características del ejercicio y lo ponemos en escena.
En el mejor de los casos, comenzaremos a dar instrucciones durante el ejercicio, con el fin de que los jugadores desarrollen el sistema tal y como nosotros lo tenemos en nuestra mente, de forma que intentemos que el ejercicio tenga el máximo rendimiento para el objetivo que ha sido diseñado.
Pero como ya os he comentado en entradas anteriores, el sistema de juego (o elemento táctico superior), está formado en su nivel inmediato inferior, por un conjunto de procedimientos tácticos que deben ser trabajados con mayor detalle.

Ahora enfoquemos el ejercicio anterior a través del trabajo de los procedimientos tácticos:Ejercicio B
Primero deberé definir cuáles son los procedimientos que más se dan…o si estoy en su fase de diseño, marcar las premisas o condiciones que hagan que prevalezcan el procedimiento o los procedimientos que deseo trabajar.
En este caso, introducimos algunas variables, principalmente para potenciar el trabajo del procedimiento táctico de las líneas defensivas estructuradas, y de otros procedimientos tácticos defensivos como la 1ª línea recuperadora y la presión al balón.
Indudablemente, en el ejercicio también se dan más procedimientos tácticos (tanto defensivos como ofensivos), puesto que es un ejercicio con un gran componente de juego real, pero ni los vamos a priorizar, ni vamos a preocupar al jugador con su correcta ejecución.

Con este nivel de detalle, podremos explicar al jugador cuál es el procedimiento o procedimientos tácticos a trabajar…y lo que es más importante, debemos darle toda la información posible sobre cómo queremos que los desarrollen. El jugador debe conocer los detalles de cómo queremos que se desarrolle el trabajo táctico.
Siguiendo el ejemplo, explicaremos cómo queremos que estén estructuradas las líneas defensivas, que distancia deben mantener, porqué y como conseguirlo, y cuál es el objetivo fundamental de ello. Explicaremos que significa y qué pretendemos a través de la 1ª línea recuperadora, como debemos trabajarla y que efecto conseguiremos. Y por último, cual es el objetivo del trabajo de la presión al balón, como vamos a efectuarla y que características deben tener siempre presentes.

En definitiva, damos a nuestros jugadores la información táctica necesaria y precisa sobre el conjunto de esquemas y reglas que debe tener la realización de un determinado elemento táctico, lo que nos va a permitir una consecución más efectiva del propio sistema de juego
Enfocando el ejercicio de esta forma estamos focalizando el trabajo en aspectos tácticos más concretos del juego, en este caso, en los procedimientos tácticos, que como bien os podéis imaginar, deben ser priorizados o personalizados por el propio entrenador, lo que siempre implica que el ejercicio deberá ser adaptado a tus preferencias (nunca copiar y pegar).