Defensa posicional contra juego de 5 (portero-jugador) – Parte III

Si defendemos el sistema 3-2 con un trabajo zonal 2-2, buscaremos que el balón pueda circular alrededor del cuadrado defensivo formado por nuestro equipo, pero que en ningún caso pueda entrar a través de él, ni pasar a segundo palo. No trabajaremos especialmente para que el balón se mantenga en la zona de elaboración del rival, porque en cualquier punto tenemos el espacio defensivo cerrado.
La opción más clara para el rival será el chut del jugador central (portero-jugador habitualmente), pero que hemos de contemplar como un riesgo controlado para no desajustar la situación posicional, aunque subiremos la defensa a 12-15 metros para evitar chutes próximos a nuestra área.

La defensa zonal será activa defensivamente, asumiendo el área de responsabilidad de trabajo, y tapando y presionando con el objetivo de evitar profundidad de juego, y forzar pérdida o robo de balón.

Objetivos de trabajo:
 Controlar circulación rival del balón alrededor de nuestra zona defensiva 2-2.
 Evitar pases interiores por la zona, y pases a la esquina contraria o segundo palo.
 Atacar defensivamente la zona de trabajo para intimidar y forzar pérdida o robo.
 Subir primera línea defensiva a 12-15 metros para evitar tiros centrales cercanos.

Rolles de trabajo general:
PRIMERA LÍNEA: Evitar chut cercano frontal a portería, y diagonales a las esquinas. Cuando el balón va a las alas, tapar líneas de pase interior y chut.
SEGUNDA LÍNEA: Tapar pases diagonales hacia las esquinas cuando balón está en la base del rival, y tapar pases a interior del área defendida y segundo palo cuando el balón llegue a las esquinas.

Balón en el centro (portero-jugador)
Jugadores 4 y 5 cierran basculando la línea de tiro del jugador central 1, a una altura de 12-15 metros que permita un mejor campo de visión a nuestro portero.
Jugadores de segunda línea defensiva 2 y 3 estarán vigilantes en su zona sobre los atacantes en las esquinas, y presionando las líneas de pase a ellos.

Balón a un ala
Cuando el balón se encuentre en un ala, el jugador que trabaja en esa zona, no podrá presionar balón, ni presionar la línea de pase paralela a la banda, porque desequilibraría defensivamente al equipo al trabajar en esa zona con inferioridad numérica. Por lo tanto, debe trabajar zonalmente y tapar líneas de pase hacia el interior de la zona defendida o incluso la diagonal o chut a portería. El otro jugador de primera línea cierra un poco el centro pero vigilante sobre su zona, y el jugador de la esquina opuesta al balón, en este caso el 2, basculará hacia el centro, para tapar diagonal y pase posible sobre el jugador de su esquina. Portero coordina el movimiento de todos y vigila posibles desajustes en la zona.

Balón a una esquina
El balón llegará frecuentemente a una esquina, porque al cumplir la premisa de tapar las líneas de pase interior, no podemos presionar las exteriores, y por tanto el balón llegará con facilidad a las esquinas. El posicionamiento táctico del equipo debe seguir siendo 2-2, en el que la posición del jugador más cercano al balón, en este caso el 3, sea acercarse para tapar las máximas líneas de pase posibles. En coordinación con él, el jugador 5 cerrará un poco para evitar pase interior entre ellos dos. Jugador 2 se aproximará para tapar línea de pase hacia la otra esquina, y jugador 4 cerrará también para evitar un pase por la diagonal de la zona defendida. El portero trabajará en coordinación con la segunda línea defensiva tanto el posible pase a la esquina contraria, como al centro del área.
Cuando el balón vaya a la esquina, el 2-2 será más cerrado por el centro para evitar cortes o pases interiores por la zona defendida.

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