TEORÍA SOBRE LA DEFENSA EN INFERIORIDAD-1

Debemos tener presente cuales son las circunstancias que nos obligan a trabajar con una defensa en inferioridad. Por un lado, podemos tener una situación de defensa en inferioridad al recibir una transición ofensiva rápida del rival, sin que nuestros jugadores hayan realizado una transición defensiva con la misma rapidez como para neutralizar el ataque  rival. O podemos estar obligados a defender una situación de inferioridad como consecuencia de la expulsión de uno o varios de nuestros jugadores.

En el primer caso, siempre tengo muy en cuenta las siguientes dos premisas:

1. La Temporización

Es un elemento clave para manejar la defensa de inferioridad. Es lógico y debemos enseñárselo a nuestros jugadores, que la defensa siempre tendrá ventaja sobre el ataque en la medida que consiga reducir los espacios. Por ejemplo en una situación de 5×5 o de 4×4 en una pista de 40×20, la defensa tiene mayor ventaja, porque al mismo espacio pero mayor número de jugadores, más fácil la tarea defensiva.

En cambio un 3×3 en 40×20, siempre tendrá ventaja el ataque, porque hay menos jugadores en total en el mismo espacio. Por ello, debemos enseñar a nuestros jugadores a temporizar, retrasar su posición y conseguir que el espacio que tengan que defender sea el menor posible.

Una buena opción consiste en que los jugadores temporicen y se retrasen hasta unos 12-10 metros, donde además, en situaciones de inferioridad buscan la colaboración del portero.

Por ejemplo, si tenemos que defender un 3×4, deberemos temporizar, retrasar y achicar el espacio, para conseguir que nuestro portero sume y también defienda, consiguiendo con ello ser un 4×4, e igualar fuerzas.

Igual pasaría en un 2×3. Temporizar, retrasar la posición, baja la línea defensiva hasta 12 metros, y hacer que el portero pueda colaborar y trabajar con sus compañeros de pista.

Una vez hemos conseguido que la defensa temporice y se coloque a una altura que disminuya el espacio a defender, y por lo tanto iguale fuerzas, podemos enseñarle a nuestros jugadores a seleccionar opciones y a tomar decisiones.

2. El dominio del carril central

Esta es la otra premisa fundamental a cumplir  por todos los componentes del equipo. Ya que si el jugador más cercano al balón debe intentar temporizar el inicio  del ataque rápido  rival, mientras el resto de jugadores deberán alcanzar rápidamente posiciones defensivas y dominar posicionalmente el eje central de la pista, que es el que nos dará mayor fortaleza defensiva, obligando con ello al rival a progresar en su ataque hacia las alas, que suponen una situación más ventajosa para la defensa por ser espacios de menor eficacia atacante.

Si no conseguimos alcanzar situaciones defensivas del carril central, facilitaremos muchísimo la progresión directa y con peligro del rival hacia nuestra portería.

En este trabajo táctico también deberán aplicar nuestros jugadores el concepto de disuadir y evitar ser superados por jugadores rivales, recuperando y manteniendo con ello el adecuado equilibrio numérico necesario para evitar la finalización del rival.

Por características de influencia sobre el desarrollo del juego, la zona correspondiente al carril central que va entre ambas porterías constituye un espacio determinante. Definiremos como un principio táctico de nuestro juego el hecho de intentar dominar siempre en situaciones de transición defensiva este espacio. Daremos consignas concretas a nuestros jugadores en función de su rol sobre la importancia de alcanzar rápidamente el dominio de este espacio a través de la presencia activa de nuestros jugadores como elemento clave para disuadir el avance rival a través de esta zona y evitar una progresión muy directa hacia nuestra portería.

Por lo tanto, es determinante que nuestra defensa en inferioridad motivada por un mal repliegue de nuestro equipo o por una acertada transición ofensiva del rival, la podamos convertir en una defensa de inferioridad  posicionada con criterios de dominio del eje central y de reducción de espacios, intentando con ello que nuestro portero sume como un defensor más, y por tanto igualar el número de efectivos.

Anuncios