2×1 Medio Táctico

Ya he comentado en alguna ocasión las diferencias que para existen para mí entre acciones, medios, procedimientos y sistemas.
Establezco un orden creciente entre ellos, donde el número de jugadores que intervienen implica la realización de acciones de mayor y mejor coordinación y por lo tanto significan un nivel de dificultar superior.
En este caso me quedaré tan sólo en un medio táctico, que como tal, implica la ejecución de una acción coordinada entre 2 o 3 jugadores, o lo que también es posible, la ejecución de 2 o 3 acciones coordinadas y relacionadas entre ellas.
Ese medio táctico es el 2×1 defensivo.

Es un medio que muchos entrenadores incluimos en nuestras estructuras de juego, dotándoles luego de las particularidades que cada uno considere.
Pero creo que todos estaremos de acuerdo que como tal, el 2×1 es una parte importante de la intención y la intensidad defensiva de nuestro equipo.
Si, es cierto que depende de cómo dedidamos plantearlo y ejecutarlo, supone la adquisición de un riesgo defensivo, pero eso, que va implícito a las intenciones de nuestro juego, puede suponer por contra obtener un rendimiento mayor que las desventajas que provoca el riesgo en sí.
Personalmente me gusta y pretendo ejercutarlo con la aceptación de esos riesgos. Pero también es cierto que aún siendo considerado un medio muy asociado a la intensidad defensiva, hay varias fórmulas de plantearlo, y por lo tanto, varias actitudes en su ejecución.

No obstante hay que dejar claro que hay una premisa fundamental e imprescindible para que se produzca cualquier tipo de 2×1, y esa es que el jugador que defiende el balón debe presionarlo. Sin esa presión al balón que supone la invasión del espacio de seguridad del que lo posee, jamás se podrá dar de forma acertada ningún tipo de situación 2×1.

Pues a partir de esta condición, podemos entender los siguientes 2×1:

2×1 CON COBERTURA
Efectivamente entra en el concepto de cobertura, pero sabiendo que nuestro “riesgo” consistente en apretar el balón por parte del jugador defensor del mismo, al tener un compañero como segundo defensor realizando esa cobertura.
Por lo tanto, asumimos el riesgo en una mayor intensidad defensiva del defensor del balón, y podemos “apretar” tranquilos porque tenemos un segundo defensor que coordina ese medio táctico con el primero.
Podremos conseguir un robo directo del defensor de balón, o un robo opcional si el segundo defensor está atento a la posible superación de su compañero.

2×1 CON PRESIÓN SOBRE LAS LÍNEAS DE PASE
En este medio, el segundo defensor no necesita invadir la zona de control del poseedor de balón, puesto que como ya he insistido anteriormente, lo deberá estar haciendo el defensor directo. De esta forma, el segundo defensor trabajará la o las posibles líneas de pase que le queden al poseedor del balón, que deben ser pocas mientras esté siendo acosado correctamente por su compañero.
Obtendremos un gran rendimiento con ese trabajo defensivo de líneas de pase, y la captura de muchos balones.

2×1 PARA ROBO DIRECTO
Este medio se convierte en muchos casos en la siguiente acción de la situación descrita anteriormente. Podríamos encajarlo como un medio consecuendia directa del anterior o progresivo al anterior. Es decir, podemos comenzar presionando las líneas de pase con el segundo defensor, para aumentar a continuación nuestro riesgo, aunque también nuestra intensidad, y por tanto nuestras posibilidades de éxito, haciendo que el segundo defensor también invada la zona de balón de su poseedor.
Situación de mayor riesgo, pero muy propicia para conseguir también el objetivo de poseer de nuevo el balón.

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