Fortalezas

settings-blue-iconSabemos que las matemáticas no existen en el deporte, aunque todos estamos convencidos que el trabajo acaba llevándote al objetivo perseguido. Pero por mucho trabajo que se realice, si no resulta el adecuado, tal vez tampoco consigamos el fin previsto.
¿Y cuál es el trabajo adecuado? ¿Dónde tenemos que tocar para conseguir lo que buscamos? ¿Qué es lo que debemos cambiar, o dónde debemos insistir?
Estas y muchas más son preguntas que nos formulamos cuando algo no sale como esperamos.
Seguro que cada uno de nosotros dispone de experiencia suficiente como para compartirla con gran interés, y os animo a que expliquéis en los comentarios lo que pensáis al respecto.

En primer lugar, creo que todos coincidiremos en que lo más importante es identificar las causas que nos están abocando a esa situación. Y aunque parece sencillo, no siempre es tan fácil, debido a que quizás no sea una única, o incluso podamos estar condicionados por nuestras anteriores experiencias, o por una visión demasiado subjetiva.
Uno, y tal vez el mejor elemento objetivo para identificar situaciones y causas de problemas en el juego es el vídeo.
Visionando el vídeo, observaremos con detalle cómo se está desarrollando el juego, las acciones y por lo tanto aquellos elementos que están condicionando en forma negativa nuestro resultado.
Esos vídeos también serán muy importantes para mostrar de forma objetiva a nuestros jugadores lo que desde dentro tal vez ni ellos ni nosotros mismos hayamos podido apreciar con tanto detalle.
Hay que identificar las causas, hay que conocer los detalles y hay que analizar las situaciones a potenciar o mejorar, trabajándolas de la forma adecuada.

Con ello, preparamos un plan de acción o una programación en la que poder centrarnos en los aspectos susceptibles de mejora, cómo y de qué forma debemos mejorarlos.
Llegados a este punto, tal vez aparezca el momento más crucial para conseguir el punto de inflexión necesario, y que pasa por encontrar aquellos pocos o muchos puntos de mejora que se van consiguiendo, para reforzarlos con mayor intensidad que seguir insistiendo en los elementos que todavía no se están ejecutando de forma correcta.
Inmediatamente detectada la situación y los elementos de mejora, debemos comenzar a trabajar en las fortalezas. Las fortalezas del equipo y del jugador. Utilizando refuerzos positivos y mensajes sobre sus aspectos destacados o fortalezas.
Debemos seguir trabajando con el vídeo, pero declinando la balanza hacia la identificación de aquellas fortalezas que comienzan a aparecer, buscando el clima de seguridad y motivación que ayude a revertir la situación.
Existen muchas técnicas para ello, pero las dinámicas de grupo, reuniones donde tan sólo se busquen las fortalezas de cada uno, comentadas por el resto, y utilizadas de forma visual con momentos claves, pueden ser excelentes herramientas para la mejora.

Habrá que seguir trabajando y mucho, pues las situaciones no están resueltas de forma definitiva casi nunca, pero revertir una situación es una de las satisfacciones individuales y grupales más gratificantes que se puede vivir como entrenador.

Anuncios