FINAL DE MI PARTIDO: Aprender, compartir…disfrutar

Si, ha llegado el final de mi partido y el resultado ya no lo podemos cambiar.
Un resultado que tal vez podría haber sido mejor, pero del que no obstante, me siento altamente satisfecho.

Comenzaré por el final.
Mi actividad profesional siempre ha estado lejos del futsal, y aunque he tenido la suficiente tranquilidad y capacidad para hacer que el mundo del deporte tuviera un gran peso en mi vida, desde hace algunas semanas, unos cambios profesionales muy positivos exigen que centre todos mis esfuerzos en mi vida laboral.
Soy una persona de compromiso y de intensidad en todo lo que hago, y por lo tanto, pensar que no voy a ser capaz de dedicar todo el esfuerzo y el tiempo que requiere mi pasión por el futsal, me lleva a la determinación de adelantar mi retirada como entrenador.

Si, es un adelanto porque ya tenía presente que tal vez en uno o dos años más, la mente habría dicho basta.
Porque aunque durante más de 25 años haya sido capaz de multiplicarme en el esfuerzo para disfrutar entrenando a un gran nivel, ahora, a estas alturas, y con todo lo vivido, la mente comenzaba a ofrecerme pensamientos de relajación, de necesidad de dedicarme a los míos, a otros aspectos de la vida y por supuesto, a darle prioridad al trabajo.

¿Y porqué no una retirada temporal? o ¿simplemente dejar la competición de nivel? Porque es obvio que todo suma, y aunque ya he dicho que la razón fundamental es profesional, todo el resto de cosas con las que no me he encontrado cómodo a través de los años, y que desafortunadamente, o no he podido cambiar si estaba en mi mano, o no he podido aceptar, también condicionan a que el final llegue ya.
Esas otras “cosas” están ahí, forman parte de nuestro mundo deportivo y hay que aceptarlas como tal.
Yo las he vivido durante mucho tiempo, y he intentado adaptarme a ellas, aunque no creo que lo haya conseguido del todo, especialmente a medida que pasaban los años.
No creo que me haya adaptado nunca a que alguien valore tu trabajo desde jugar a ser entrenador, a que los intereses individuales estén por encima de los del equipo, a que el respeto y el compromiso no esté siempre presentes, o a que los directivos de nuestro deporte sean más importantes que cualquiera de los que puedan saltar a la pista este fin de semana..

Éstas y algunas “cosas” más, son las que me llevan a decidir que en el futuro no intentaré tener una nueva etapa como el entrenador de las categorías que he sido hasta ahora.
Tal vez, en otro futuro muy lejano, y si llego a tener muchas ganas de ver como rueda un balón, pueda decidir pasar algún rato semanal con los pequeñajos de cualquier club de barrio.

En fin, es una despedida y no es necesario que repase muchos de los momentos buenos y los no tan buenos que he vivido.Creo que dentro de una globalidad, nuestra participación es mínima, aunque necesaria. El resultado de mi partido cuando miro atrás, es una gran sonrisa.
Me doy por muy satisfecho si la gran mayoría de jugadores con los que tuve el placer de compartir vestuario, alguna vez pensaron que les pude aportar algo.
Yo siempre tendré muy presente, que aunque a veces tuve que tomar decisiones ingratas, buscaba siempre lo mejor para el equipo.

Tengo recuerdos fantásticos del primer equipo de benjamines que entrené…Recuerdos increíbles con mi trabajo con los primeros juveniles…Recuerdos emocionantes de aquellos jugadores con los que acabamos convirtiéndonos en amigos…Recuerdos vibrantes del trabajo que hicimos con muchos jugadores para alcanzar títulos y ascensos…Recuerdos de tristeza por aquellas etapas donde no alcanzamos objetivos…Recuerdos con sonrisa por todos aquellos jugadores-compañeros con los que compartimos horas y horas de entrenamiento productivo.

He visto cubiertas grandes satisfacciones desde mi figura como entrenador, y aunque no he pasado por muchos clubs, siempre he intentado que mi estancia y mi trabajo en cada uno de ellos sirviera para sumar, para ayudar, para recoger y aprender de mi experiencia y de mi visión.
Tal vez en alguno se consiguió más que en otro, pero al menos me quedo tranquilo porque lo intenté hasta el final…e incluso jugando con portero jugador.
Aunque siempre enérgico, he sido absolutamente respetuoso con todo el mundo, hasta en los momentos más difíciles de cualquier partido y frente a cualquier decisión o actuación. Y de eso me siento muy orgulloso.

Es lógico que se sueñe en acabar una etapa con algún premio en forma de título o ascenso, pero para mí, y aunque me duele que no pueda ser un proyecto completado a varios años, lo conseguido esta última temporada tendrá un valor increíble. Porque construir un equipo desde mínimos, y que como equipo además se consigan resultados y un estilo propio, dice mucho del esfuerzo y del trabajo de todos los integrantes del equipo y del club.

Tal vez nos veamos poco y me leáis menos, pero dejaré este blog abierto, como siempre, por si alguien saca algo positivo de cualquier trocito de texto. Buscaba sólo eso: Aprender, compartir…disfrutar.
No os garantizo respuesta…pero si aprecio.No os garantizo compromiso, pero siempre intentaré encontrar hueco para un café.

Gracias por competir y compartir conmigo la pasión por nuestro deporte.

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