Modelo de Juego (Parte-2)

Estructura2En el artículo anterior (Modelo de Juego-Parte 1), había definido los elementos fundamentales de un modelo de juego.
Veamos ahora algunos ejemplos de cómo podemos avanzar en la definición y creación de un modelo de juego.
En primer lugar, deberemos identificar y considerar aquellos elementos que condicionarán el tipo de juego que puedo alcanzar, es decir, el “QUÉ HACER”; pues sería un tremendo error intentar alcanzar aquellas formas de juego a las que yo como entrenador me siento atraído, si no dispongo de los elementos y características que lo posibiliten.
Este suele ser un error bastante común entre los entrenadores, pues pensamos que aquello que se dibuja en una pizarra o se escribe durante la pretemporada, se va a conseguir siempre y por sistema, cuando en realidad, lo que debemos valorar y en lo que nos debemos centrar es en conocer y dominar todo aquello que estará presente en nuestro equipo, y que en definitiva serán los elementos que permitan definir a qué modelo puedo llegar.

Un mal análisis será la razón de no conseguir aquello que has planteado y tendrá como consecuencia situaciones de frustración y desánimo.
Tengamos en cuenta algunos de estos aspectos:
Las características de los jugadores: Jugadores rápidos, jugadores con buen 1c1, portero con un buen saque largo, jugadores más o menos experimentados, jugadores con capacidad defensiva, zurdos, diestros, jugadores con dominio del juego y del espacio, jugadores con buen o mal nivel táctico…etc.
Éstos serán elementos y razones para incorporar en nuestra propuesta de juego, por ejemplo: Las transiciones ofensivas, situaciones de juego de elaboración y finalización estructuradas, un tipo de defensa u otro, acciones a balón parado para un tipo u otro de finalizador…etc.

Las características histórico-deportivas del club: Las situaciones y experiencias vividas por cada club desde el punto de vista histórico-deportivo, hacen que se asiente en cada club un gusto o acercamiento por un estilo de juego concreto. Los objetivos deportivos de anteriores campañas, las posiciones habituales ocupadas en la clasificación, el perfil de los aficionados…etc.
Los objetivos deportivos a conseguir: Aunque condicionados por la plantilla que dispongas, éste será otro de los elementos a tener en cuenta, donde las propuestas innovadoras o que necesiten de mayor tiempo de adaptación, no encajarán en modelos que necesiten de un cierto rendimiento inmediato.
Otros aspectos también importantes: Materiales y recursos, disponibilidad de jugadores de apoyo (juveniles o equipo B), renovación de la plantilla, nuevas incorporaciones, conocimiento entrenador-jugador…etc.

Jugtadores2Pero todo ello y algunas cosas más no debes entenderlas como limitaciones, sino como condicionantes a tener en cuenta, donde lo importante, analizado lo anterior, será tu capacidad como entrenador para combinar tus preferencias con tus realidades, y poner en formato “modelo de juego” todo lo anterior.
Pero no acaba aquí nuestro trabajo de arquitectos de nuestro equipo, porque llegamos a una segunda fase no menos importante: “COMO HACERLO”.

Por supuesto, aquí también se combinan preferencias tuyas como entrenador con los elementos posibles descritos anteriormente, pero, ¿tu juego de 4 será el mismo juego de 4 que el mío? ¿Tus acciones a balón parado, tendrás las mismas prioridades que las mías? ¿Tus transiciones ofensivas tendrán las mismas premisas que las mías o las de otros cientos y cientos de entrenadores?.
Como comentaba en la anterior entrada, encontraremos que existen diversas nomenclaturas o definiciones teóricas para este apartado. Les podemos llamar o les llamamos, principios, sub-principios, reglas, esquemas, premisas, características…etc. Pero lo que es claro es que ésta es la verdadera diferencia entre nuestros perfiles como entrenadores. Aquí es donde reside la esencia y el estilo propio de cada entrenador, porque priorizarás cómo realizar acciones tácticas, ya no sólo en función de lo descrito en el apartado anterior, sino sobre todo en función de tus valores, de tus conocimientos, de tu experiencia, de tu singularidad como entrenador y como individuo.

Nuestras transiciones ofensivas tienen el mismo nombre, pero ¿a qué le das más importancia en los apoyos ofensivos? O ¿tú decides incorporar procedimientos tácticos relacionados con los roles, o diferencias entre situaciones de superioridad o igualdad, o en función del espacio, o basándote en otros elementos del juego? ¿Tienes reglas específicas bien definidas para la ejecución del primer pase?

Y cuando por ejemplo trabajamos el juego de 4, ¿Todos aplicamos los mismos principios para el balance defensivo?, ¿Definimos de la misma manera el concepto de amplitud y como conseguirla? ¿Para la circulación de balón y la ocupación de los espacios, marcamos los mismos criterios? ¿Utilizas los mismos movimientos de elaboración que otros entrenadores?

Y aunque no todo lo que se dibuja en la pizarra tiene el éxito garantizado, no dejemos de dibujar ni de escribir.

Modelo de Juego (Parte-1)

1441278745_Symbol-HelpDEFINICIONES Y JERARQUIA DEL JUEGO DEL FÚTBOL SALA
El proceso de creación consciente de un modelo de juego concreto es algo laborioso y complejo porque implica la suma de una serie de elementos, entre los que debemos considerar aspectos tan diversos como el contexto del equipo, las características de los jugadores, la identidad del club, los objetivos a conseguir…etc.
Todo entrenador tiene un modelo de juego aunque no sepa que lo tiene, pues la forma y el comportamiento que consigue desarrollar un equipo, estará basado en la identidad y la concepción concreta de juego que tenga ese entrenador.

MODELO DE JUEGO
Por tanto, el término MODELO DE JUEGO hace referencia al conjunto de comportamientos que realiza un equipo durante todas las fases del juego y a lo largo de un periodo de tiempo, mostrando una identidad concreta y aplicados en base a la concepción de juego que tiene y desarrolla el propio entrenador.

Pero tal vez la clave de todo ello esté en comprender que los comportamientos presentes en cada una de las fases o momentos del juego, proceden de la suma de los elementos técnico-tácticos, y la forma en cómo el entrenador consigue que éstos se ejecuten durante el juego.

Intentando aplicar un resumen comprensivo, podríamos decir que fundamentalmente sería la conjunción de dos líneas conceptuales del desarrollo del juego: la del QUÉ HACER y la del CÓMO HACERLO.
El QUE HACER sería el conjunto de comportamientos colectivos e individuales o ELEMENTOS TÁCTICOS que van a ser utilizados en ese Modelo de Juego y que además, constituyen la base teórica de formación de todo jugador. Por lo tanto, el QUE HACER sería el conjunto de ACCIONES, MEDIOS TÁCTICOS, PROCEDIMIENTOS TÁCTICOS y SISTEMAS DE JUEGO.

El COMO HACERLO equivaldría al conjunto de leyes o reglas que definen la forma en la que el entrenador interpreta el juego y la manera en la que dispone cómo los elementos tácticos se aplican al juego, otorgándole con ello una identidad propia y concreta. A nivel conceptual podríamos denominarlo ESTILO, REGLAS o PRINCIPIOS TÁCTICOS DE JUEGO.

Estructura1En las reglas utilizadas por los entrenadores, es decir, en el “COMO HACERLO”, aparecen habitualmente varios niveles de conceptos encadenados o dependientes, de forma que desde un concepto más general (principios), se llega a un nivel de detalle (sub-principios, reglas concretas,…etc.) a través de los que el entrenador pretende que el jugador y por lo tanto el equipo, consigan el aprendizaje, la asimilación y la aplicación necesaria.

FASES DEL JUEGO
La primera división o clasificación que debemos hacer para facilitar el análisis y la comprensión del juego es conceptuar Las FASES del JUEGO.
De forma casi unánime, las FASES del juego están divididas en la FASE OFENSIVA y la FASE DEFENSIVA.
Es posible que algunos autores identifiquen sub-fases dentro de cada fase, o elementos transitorios entre cada una de las fases.
Otros autores pueden llegar incluso a identificar también cada fase como un Modelo de Juego distinto (Modelo de Juego Ofensivo y Modelo de Juego Defensivo). No obstante, a efectos de concepción y jerarquía, no debería ofrecer ninguna diferencia, pues en definitiva estarán clasificados bien como sub-fases o bien como comportamientos dentro de una fase.
En cada una de esas fases, encontraremos distintas situaciones de juego, que de forma bastante normalizada podemos enumerar como:

Estructura2

El conocimiento y dominio de las acciones del juego por parte del jugador, su capacidad creativa y de toma de decisiones, y la propia realidad del juego, van a conseguir que durante el juego aparezcan la mayor parte de los elementos técnico-tácticos del fútbol sala, que serán aplicados en función del Modelo de Juego definido por el entrenador.

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¿Qué elementos son importantes en el fútbol sala?

Logro_1El juego del fútbol sala y la interacción entre todos sus elementos ofrecen la riqueza propia del deporte, que tiene su máxima expresión en la innumerable secuencia de acciones tácticas que se ejecutan.
Cada uno de esos elementos interviene o está presentes de forma particular, aportando sus características propias. Es importante conocer los elementos que inciden o forman parte de la táctica, ya que su conocimiento permite su dominio.
Los elementos fundamentales de la táctica del fútbol sala son:

El espacio
En acciones individuales, los jugadores deben ejecutar desplazamientos buscando la creación y ocupación de espacios. Creación a través de desplazamientos que supongan arrastrar la marca de un defensor y por lo tanto crear un espacio aprovechable por un compañero. La ocupación, intentando que tanto el jugador con balón como sin balón intente desplazarse a las zonas vacías para recibir el balón y poder realizar una acción con ventaja.
En acciones de equipo, la utilización táctica del espacio puede realizarse a través de un posicionamiento concreto sobre la pista, lo que llamamos habitualmente posicionamiento del sistema de juego ofensivo o defensivo (2-2, 3-1, 4-0…etc)

La superioridad
Cuando pensamos en superioridad durante el juego, lo primero que nos viene a la mente es la superioridad de un número de jugadores en una zona concreta o la que se produce tras superar un enfrentamiento individual. Pero en el juego del fútbol sala existen 3 tipos de superioridad que debemos conocer y dominar:

  • Superioridad psicológica: Consiste en la imposición al contrario, poseedor o no del balón, de la opción que más nos interese que tome. De una forma más simple, se podría identificar con el hecho de actuar con una intención tal que obligue al contrario a reaccionar en el modo que nos interesa.
  • Superioridad posicional: Es aquella en la que los jugadores de un equipo están distribuidos de tal forma (en ataque o en defensa), que obligan al rival a actuar y situarse en posiciones de desventaja para la acción que se está desarrollando y que le obligarán a ceder en la disputa por esa acción.
  • Superioridad numérica: Es aquella en la que en un espacio determinado y normalmente determinante, es superior el número de jugadores de un equipo al del otro. En la mayor parte de los casos esta superioridad debería provocar un resultado positivo de la acción a favor del equipo que posee el mayor número de jugadores.

El jugador y sus puestos
Aunque los jugadores se desplazan por todo el espacio de juego e intervienen y ejecutan todo tipo de acciones técnico-tácticas, existe una realidad que implica que para la ejecución óptima de las acciones técnico-tácticas que se deben realizar en cada uno de las zonas de juego, se requiere que el jugador que las va a ejecutar tenga las condiciones y características más apropiadas para ello.
Esta lógica del juego explica por ejemplo que no son las mismas características las que se requieren para un jugador que deba ocupar espacios en el que realizar constantes acciones de táctica defensiva, que las que se requieren para otro que deba ocupar espacios en los que las acciones sean de táctica ofensiva.
Estas posiciones le dan sentido al ordenamiento táctico colectivo y buscan ofrecer la mejor respuesta como equipo a través del máximo aprovechamiento de las  características particulares de cada jugador
En función de esas características particulares para cada espacio de juego, se definieron los siguientes puestos específicos: Portero, Cierre, Alas y Pívot.

Los componentes tácticos del juego
Existe una gran variedad de elementos que componen el juego, y cada autor puede realizar una clasificación distinta o al menos con diferencias.
Durante la ejecución y desarrollo del juego, los jugadores realizan siempre acciones tácticas que se clasifican bien en táctica Individual (acciones individuales) o en táctica colectiva (acciones de más de un jugador)
Además, y en función del grado de complejidad y/o del número de jugadores que intervienen  podemos ampliar la clasificación de las acciones de Táctica Colectiva.
De esta forma, y a través de estas clasificaciones podemos identificar y conocer las relaciones y las dependencias con que los elementos del juego intervienen en cada uno de los procedimientos tácticos, y a través de ellas desarrollar los procesos formativos y de entrenamiento específicos.
En función del número de jugadores que intervienen en la combinación de intenciones tácticas, y del grado de complejidad de las mismas podemos definir y clasificar el conjunto de elementos tácticos en Acciones, Medios Tácticos y Procedimientos Tácticos.

Los sistemas de juego
Un sistema de juego son el  conjunto de acciones, medios y procedimientos tácticos que son propuestos y estructurados por el entrenador  para que los jugadores los ejecuten de forma coordinada y organizada para alcanzar objetivos específicos.
El sistema de juego es la máxima expresión táctica del propio juego, pues aglutina todos los elementos tácticos del mismo, en una combinación adecuada y valorada en la búsqueda de objetivos.
Los entrenadores utilizamos distintas estructuras tácticas para elaborar y resolver los diferentes aspectos del juego, que van de simples a complejas, desde la táctica individual a los procedimientos más complejos.
Si partimos de un esquema básico de distribución de los jugadores sobre la pista de juego y establecemos una organización entre jugadores, donde asignamos espacios, responsabilidades, roles y posiciones, habremos establecido un sistema de juego para nuestro equipo.

¿Qué hemos aprendido esta semana?

abxHace unos cuantos años, eran muy pocos o casi ninguno los clubs que teniendo más de un equipo en etapa formativa, tenían una organización interna que se responsabilizara de la coordinación de los equipos y sus integrantes.
Como en todos los inicios, aquel que puso la primera piedra acabó siendo considerado hasta la posteridad como un visionario, aunque realmente tan sólo se tratara de poner un poquito de orden y criterio.

Finalmente el sentido común y la lógica predominaron, y hoy en día la mayoría de clubs de fútbol sala disponen de un coordinador deportivo para todos esos menesteres.
Y aunque es cierto que la dimensión o la profesionalización de ciertos clubs obligan a ir algunos pasos más allá en cuanto a organización y estructuras, no es la situación más habitual.
Y aunque la figura ejerza o se  llame de una u otra manera, ¿qué tareas realiza realmente un coordinador deportivo?

Es muy probable que cada club haya optado por una adaptación particular, propia y necesaria de esta u otra figura y de sus tareas, aunque conozco muchos clubs donde la coordinación es simplemente una acción administrativa para que delegados, entrenadores, padres, madres y jugadores estén coordinados y aleccionados para la próxima jornada de liga.
Sin entrar en detalle, ya que existen multitud de matices y variantes, conocemos que a grandes rasgos, la figura del coordinador atiende las responsabilidades sobre la organización deportiva y competitiva de los equipos base, incluyendo la difícil tarea de captar jugadores para abastecer todos los equipos, y complementándola con la responsabilidad jerárquica sobre los entrenadores, delegados y resto de colaboradores en general.

Y me gustaría aportar mi modesta reflexión sobre una expresión que escucho con demasiada frecuencia los fines de semana en boca de los entrenadores y colaboradores de los equipos en etapa formativa: …¿Cómo habéis quedado?
Sí, claro, ya sé que todos buscamos la victoria, y que posiblemente los chavales son los más competitivos de todos…Pero no pensáis que tal vez en esas etapas formativas la expresión más frecuente debería parecerse más a:… ¿Qué habéis aprendido esta semana?
No creo que sea del todo correcto que en estas categorías estemos tan “centrados” en objetivos de resultado, y poco en objetivos formativos, porque actuar así supondrá un perjuicio para el jugador, que llegará a categorías competitivas sin la debida formación en sus capacidades técnicas o en sus conceptos tácticos.
No olvidemos que en el desarrollo formativo intelectual de un joven, cada etapa, cada trimestre, cada curso, tiene establecidas las materias que debe aprender, que serán comprobadas a través de un examen de evaluación, pero que deberá conocer y dominar para poder pasar al nivel formativo superior.

En más de una ocasión he oído a entrenadores-monitores comentarios como: “mis jugadores no saben hacer esto…o esto otro…pero tengo que enseñarles algo esta semana porque el sábado me viene el líder y quiero ganarles”, o “tengo que llevarme sin falta a este jugador porque esta semana tengo un partido decisivo para seguir entre los 3 primeros”
Pregunto…casi desde el desconocimiento: en el proceso total de formación de un jugador y con su paso por cada una de las categorías, ¿estamos seguros que les enseñamos todos los principios, procedimientos, sistemas, técnicas individuales, conceptos de juego…etc…etc?
¿Estamos plenamente convencidos que nosotros como entrenadores de base o como coordinadores, estamos enseñando a nuestros jugadores de la A a la Z del fútbol sala?

Quizás sea el momento de poner un ladrillo nuevo, y ahora que todos los equipos disponen de la figura de un coordinador, implementar una nueva responsabilidad, bien en esa misma figura o en una nueva, pero que sea el encargado de:

• Establecer una filosofía deportiva y de juego característica y propia de ese club.
• Establecer una minuciosa planificación metodológica de objetivos formativos y contenidos de trabajo, estructurados por conceptos, etapas y edades, de forma que los chicos progresen, aprendan y mejoren gracias a ello.
• Establecer unos criterios de evaluación y seguimiento para los entrenadores, de forma que se cumplan las planificaciones establecidas.
Colaboración plena y constante con los entrenadores-monitores para asegurar la aplicación adecuada de los elementos técnico-tácticos y físicos de cada etapa evolutiva.
Estructurar y realizar unas acciones formativas continuadas con los entrenadores del club, de forma que aprendan y mejoren igual que cualquier profesional del mundo laboral actualiza y recicla sus conocimientos.

Como decía anteriormente, no sé si se tratará de redimensionar las responsabilidades del coordinador deportivo, o tal vez sea el momento de crear si no existiera o potenciar cuando lo hubiera, la figura del director técnico, que de forma mucho más global y mirando menos el marcador, imite lo que un director de instituto o un jefe de estudios lleva a cabo en un entorno académico.

Los sistemas de juego rotacionales

Partido-3Uno de los elementos que más caracteriza al fútbol sala moderno, y que seguramente más ha evolucionado con respecto al juego que se desarrollaba en los años 80, es la movilidad de los jugadores en ataque.
En los inicios del futsal, las situaciones ofensivas estaban caracterizadas por unos roles muy definidos, y un conjunto de acciones donde predominaba la especialización y el juego en el puesto, por lo que el recorrido y la movilidad no era una de las grandes virtudes.

Progresivamente y con el desarrollo de la condición física del jugador como deportista y el aumento del trabajo y la intensidad defensiva, los recursos ofensivos debieron crecer en línea progresiva.
Con ello, se desarrollaron sistemas de juego y esquemas posicionales que hoy todavía mantenemos, pero sobre todo se potenció la movilidad de los jugadores, basada sobre todo en movimientos rotacionales.
Los movimientos rotacionales, son el conjunto de movimientos coordinados y organizados de forma sistemática entre todos los jugadores, que siguiendo un patrón o conjunto de patrones, intentan conseguir una ventaja posicional o numérica a través de los movimientos y cambios de posiciones, y del desajuste de las acciones defensivas del rival.
Para cada uno de los esquemas posicionales más estandarizados, existen un gran número de movimientos rotacionales , pero es conveniente trabajar con el equipo tanto los esquemas posicionales que mejor se adapten al tipo de jugador que tenemos, como un conjunto de movimientos no demasiado extensos para cada uno, de forma que evitemos la sobre información y probablemente la confusión y falta de eficacia.

Porque aunque existen infinidad de movimientos rotacionales, podemos establecer el trabajo de tan sólo unos cuantos, bien definidos pero no excesivos para no crear confusión.
Además, aunque como conjunto de movimientos, busca obtener ventaja a través del desplazamiento, el desmarque, la utilización del espacio y el engaño, también debe mantener un equilibrio suficiente como para que esos mismos movimientos no provoquen una ventaja al rival en caso de pérdida o robo del balón. Es por lo tanto importantísimo que mantengan un gran nivel de coordinación y equilibrio, tanto ofensivo como defensivo.
A partir de estas premisas, y sobre un dibujo o esquema de posicionamiento en pista, podemos desarrollar cualquier conjunto de movimientos que consideremos apropiado.
Es cierto que recurrimos a las acciones rotacionales basadas en esquemas posicionales de 4 en línea, 3-1 (tres y pívot), o 2-2, como las más utilizadas, y también por ser las más comunes, pero por ejemplo podríamos establecer un conjunto de movimientos rotacionales basados en un esquema posicional 1-2-1, en el que la amplitud sea mayor que la profundidad, e intentar obtener esas ventajas posicionales y/o numéricas en base a explotar justamente la amplitud y los espacios creados por detrás de la defensa rival.

No obstante, repasando los movimientos rotacionales de 4 en línea, vemos que debe existir una utilización intensa de medios tácticos que permitan equilibrio y coordinación en esa disposición sobre la pista, como por ejemplo
pueden ser la paralela, la diagonal, el bloqueo, la sobreposición, la cortina…etc….
Del mismo modo, si utilizamos el esquema 3-1, y teniendo claro que podríamos desarrollar movimientos rotacionales con o sin participación del jugador más adelantado o pívot, podríamos definir que, si el pívot se mantiene en altura, y además en un lado del ataque, los jugadores de base podrán realizar movimientos consecuentes con el espacio que utiliza su compañero, esto es, si por ejemplo el pívot se encuentra el en lado derecho del ataque, sobre ese lado no podremos hacer un movimiento rotacional de paralela, ni diagonal ya que ocuparía un espacio ya ocupado por otro jugador.
En cambio si los movimientos van a realizarse hacia el lado donde no se encuentra el pívot, podrían encajar, además de los ya comentados, otros movimientos como un bloqueo, una cortina, una sobreposición.
En cambio, si utilizamos el pívot móvil, todo pasa porque el movimiento del jugador que da el balón siempre sea a posiciones de pívot (desmarque), para que el pívot baje a la línea de 3 (elaboración), produciéndose constantemente movimiento de los 4 jugadores. No es necesario que es pívot siempre esté en el centro, ya que puede bajar por una u otra ala. No obstante, los movimientos también están condicionados por la posición que ocupe el pívot ya que según donde esté, encajarán unos u otros movimientos. Recordando de nuevo que será fundamental tener en cuenta los conceptos fundamentales para el trabajo rotacional, como son la coordinación, el equilibrio ofensivo-defensivo, y la continuidad.

Sistemas de Juego

WebCuando hablamos de un conjunto de acciones defensivas u ofensivas, utilizamos términos como sistemas de juego, modelo de juego, esquema de juego, principios de juego, formas de juego…etc.
Y la utilización de una terminología apropiada es importante, no tan sólo porque ayuda a entendernos en el diálogo técnico, sino porque con un glosario de términos apropiado y unificado le damos valor añadido a nuestro deporte. Pero quiero matizar la diferencia que existe para mí entre sistema de juego y dibujo o esquema posicional.

Con normalidad utilizamos la expresión: “sistema de juego 4-0” o “sistema 3-1”, por ejemplo, pero, aunque no es del todo incorrecto, hay importantes diferencias bajo mi punto de vista.
Ya que al conjunto de acciones, medios y procedimientos tácticos que son propuestos y estructurados por el entrenador para que los jugadores lo ejecuten de forma coordinada y organizada para alcanzar los objetivos establecidos, se le define como sistema de juego.
Pero por otro lado, como entrenadores, y en función de patrones más o menos establecidos, indicamos a nuestros jugadores cual es el dibujo o esquema posicional que deseamos que adopten de forma regular en la pista.
Si lo analizamos desde el aspecto defensivo, nos daremos cuenta de que es el entrenador el que decide aplicar un sistema de juego defensivo concreto, dotándole de unos movimientos, de una intensidad, de unas premisas… en definitiva, de unas características o elementos tácticos concretos, pero por otro lado es el equipo atacante y su manejo del balón el que obliga al equipo defensor a adoptar un dibujo o posicionamiento determinado.
Por tanto el posicionamiento o dibujo del equipo defensor está condicionado, primero por el balón y segundo por el posicionamiento inicial y variable que el rival adopte, y eso nos permite apreciar la diferencia entre sistema de juego y dibujo.

En el aspecto ofensivo también es muy apreciable esa diferencia, porque en su expresión más exacta, y en función de las grandes diferencias existentes entre ambos, deberíamos contemplar tan sólo dos sistemas de juego: “el ataque posicional” y “las transiciones ofensivas”.
El ataque posicional utiliza una serie de acciones y medios tácticos similares, con unos movimientos rotacionales definidos y estructurados, con cambios de posiciones constantes y frecuentes, y que tan solo se diferencia a grandes rasgos por la distribución posicional de los jugadores sobre la pista.
De esta forma, entendemos que a un sistema de juego denominado “ataque posicional” le complementa una distribución o esquema posicional que pueden ser los conocidos 4-0, 3-1 2-2, etc…

Por lo tanto, y aunque podamos considerarlo como tal, un sistema de juego no se caracteriza por la disposición inicial que diseña el entrenador y adoptan los jugadores en la pista, sino por la aplicación de los distintos elementos que lo constituyen.
Los sistemas de juego son o pueden ser patrones estables de juego durante todo un partido o una temporada, pero también pueden ser que el entrenador decida aplicar un sistema no establecido de antemano, en función de distintas circunstancias del partido y/o de la temporada.
Lo importante es que el entrenador conozca las posibilidades de los distintos sistemas de juego, sepa valorar sus ventajas e inconvenientes, y escoger la mejor opción para cada circunstancia y/o rival.
Finalmente denominaremos estilo o modelo de juego, al conjunto de características particulares que el entrenador definirá desde el punto de vista táctico, para el desarrollo del juego

Diseño de una sesión basada en el trabajo de procedimientos tácticos

RainlendarEn las últimas entradas he hecho referencia a la importancia que tiene la planificación y la organización de los aspectos tácticos a trabajar por el equipo, y a la particular concepción que tengo sobre el trabajo del entrenamiento basado en tareas y ejercicios en los que el objetivo específico es la mejora de un procedimiento táctico concreto.

Creo que la mejor forma de entender esta concepción de trabajo es a través de una explicación de las herramientas que utilizo y como me permiten estructurar y crear las sesiones de entrenamiento.

Esta forma de trabajar es aplicable a todas las sesiones durante la temporada. Pues aunque si es cierto que durante la pretemporada hay una mayor cantidad de trabajo táctico de formación o específico, es necesario que los elementos tácticos que forman nuestra táctica de equipo se trabajen durante todo el año.

En primer lugar estructuro y defino el “MAPA CONCEPTUAL TÁCTICO” (Ver artículo “Conceptos tácticos para la pretemporada”)

https://pacocm.wordpress.com/2013/08/12/conceptos-tacticos-para-la-pretemporada/

Posteriormente planifico los contenidos tácticos y físicos en la “PLANIFICACIÓN DE CONTENIDOS PARA LA TEMPORADA”

Esa planificación la traslado a una hoja de “PROGRAMACIÓN DE CONTENIDOS” donde de forma más concreta establezco las actividades y tareas a realizar por microciclo y sesión.

Como ejemplo, digo que en el “Mapa Conceptual Táctico” he definido que en la Táctica de Equipo voy a incluir el sistema de juego de la defensa posicional y concretamente en el estilo de juego defino que trabajaremos una serie de procedimientos tácticos, como por ejemplo “la presión al balón” y el “cambio de mentalidad ataque-defensa”

Finalmente planifico que estos procedimientos tácticos van a ser trabajados durante la primera quincena del mes de agosto, y concretamente programo que se realizarán durante la sesión número 4, que está incluida en el primer microciclo de la programación de contenidos.

Todo ello es lo que me permite confeccionar la sesión de entrenamiento incluyendo los ejercicios con los que trabajar los procedimientos tácticos establecidos.

En este caso y de una forma muy esquemática tendríamos la sesión de entrenamiento con los siguientes bloques:

  • ·     Ejercicio 1, calentamiento general para aumento de temperatura corporal y movilidad articular.
  • ·     Ejercicio 2, en el que con una intensidad media-baja, iniciar el trabajo de la presión a balón.
  • ·     Ejercicio 3, basado en el cambio de mentalidad ataque-defensa, con una intensidad mayor, pero con un grado de dificultad media-baja.
  • ·  Ejercicio 4, con un grado de dificultad mayor y con una progresión sobre el ejercicio 2, planteamos una tarea basada de nuevo en el procedimiento táctico de la presión al balón.
  • ·     Ejercicio 5, que debe aumentar la dificultad y la progresión con respecto al ejercicio 3, también basado en el cambio de mentalidad ataque-defensa.
  • ·    Finalmente vamos a concluir la parte intensa de la sesión, con unos minutos de juego real, en los que seguiremos trabajando y reforzando de forma específica los procedimientos tácticos trabajados en la sesión.
  • ·     Acabaremos el trabajo del día con una vuelta a la calma y unos minutos de estiramientos.

Como explicaba en la entrada anterior, es muy importante informar a los jugadores en el inicio de la sesión sobre el trabajo que vamos a realizar. Pero es más importante todavía que antes de la realización de cada uno de los ejercicios, expliquemos con detalle cual es el procedimiento táctico que estamos trabajando, qué características tiene, que deseamos obtener, como han de realizarlo tácticamente…etc.

Esta es una entrada resumida para el formato de este blog.

He creado un artículo mucho más completo, incluyendo imágenes, detalles y la sesión completa con ejercicios que lo podéis descargar de la web de Anefs  www.anefs.es